sábado, 29 de mayo de 2010

MANCHALA Y LA GLORIA PARA LOS INGENIEROS !!!!

El 28 de Mayo se cumple un nuevo aniversario del Combate de Manchalà, donde Zapadores de la Gloriosa Ca 5 de Ingenieros Salta, enfrentaron e interrumpieron el avance de una importante columna de Guerrilleros que pretendìa tomar por asalto el Puesto de Comando Tàctico en Famailla ( Pcia. de Tucumàn).

EL COMBATE DE MANCHALÀ



La subversión había planeado para el 29 de mayo de 1975 un ataque al Puesto de Comando Táctico de Famaillá, que era el comando de las operaciones contra la subversión en el frente rural.

Se había hecho una maqueta exacta, donde figuraba el Puesto de Comunicaciones, las habitaciones y baños de los jefes, el Lugar de Reunión Detenidos, es decir todo lo importante.

Los subversivos contaban, según declaraciones posteriores del Capitán Armando, 117 hombres uniformados y 50 hombres de civil para las operaciones de apoyo.

Estos habrían de encontrar a unos 30 o 35 hombres para la defensa del Comando, puesto que las 2 secciones de comunicaciones estaban a lo largo de la ruta 301 y la Sección de Ingenieros 5 en tareas de acción cívica.

Se había fijado el ataque para el día 28 de mayo casi al obscurecer, de manera tal que coincidiese con la fecha en que se celebra el día del Ejército.

Sin embargo, ese día, dos grupos de la Sección Ingenieros 5 habían aparcado material en la Escuela de Manchalá para completar el plan de acción cívica.

Esta casualidad y el coraje individual de todos obraron una victoria increíble sobre la Compañía Ramón Rosa Gimenez que estaba apoyada por contingentes del ERP que concurrían desde Córdoba.

Los 117 subversivos se habían atrincherado en Finca Sorteis, a 18 Kms. de Famaillá, apresando a los dueños y a los peones.

Comieron, descansaron y hasta filmaron una película que luego de su triunfo distribuirían por el mundo.

De todos modos, las fuerzas legales contaban con información secreta sobre un plan del ERP, aunque no sabíamos dónde ni cómo se desarrollaría.

Por eso, el Escuadrón de Gendarmería "Jesús María" llegó a la zona del Río Colorado y Santa Rosa de Leales donde esperábamos el ataque.

El Escuadrón cumplió su labor y llegó a Río Colorado, donde un jefe del Ejército, mayor él, asumió el mando y tuvo como tarea rastrear la zona en vista de que algunos pobladores habían visto movimientos sospechosos.

La información dada por un policía de la provincia el día 27, coincidió con el hecho de que en la plaza de Famaillá fueron apresados varios jóvenes con cuadernos donde tenían dibujos de Famaillá.

Ante tamañas "casualidades" ordené que el Escuadrón de Gendarmería batiera la zona de Río Colorado, Simoca, Santa Rosa de Leales y todavía más al norte, si bien el 28 a la mañana una de las patrullas de ese Escuadrón pasó cerca de Finca Sorteis, no advirtió que la finca estaba ocupada.

Eso dió pie a que el ERP levantara campamento y se pusiera en marcha para evitar un enfrentamiento prematuro que podría hacerle fracasar todo el plan.

La toma de Famaillá tenía varias fases:

se fusilaría a todos los oficiales;
se tomaría al comandante de la brigada para canjearlo;
se licenciaría a los soldados previa toma del armamento;
se liberaría a los detenidos, y se anunciaría al mundo la victoria.

Los subversivos avanzaron por la ruta de tierra 99, una ruta aledaña y casi abandonada.

Allí hubo de toparse con 12 soldados y dos suboficiales que pintaban la Escuela de Manchalá.

La columna de transporte y logística del oponente estaba compuesta por un vehículo Ford F-100 que iba como vehículo punta y distanciado del mismo marchaban tres vehículos con las siguientes características:

Camión Mercedes Benz 608, color verde claro de 4 toneladas, chapa B 487697, Camioneta Rastrojero Diésel, color verde claro con chapa T 023450; Camión Mercedes Benz 1114, color bordó de 4 toneladas, chapa B 1120144.

En los vehículos había distribuido aproximadamente 117 delincuentes subversivos.

Cuando el vehículo punta pasa frente a la Escuela de MANCHALA y ve al personal militar armado, y, creyendo que eran sorprendidos por un control militar, abren el fuego sobre los mismos, reaccionando inmediatamente la propia tropa con fuego de FAL que llena de impactos a la camioneta punta.

Dicho tiroteo hace que se detenga la columna que marchaba detrás, procediendo una parte de los delincuentes subversivos a rodear la Escuela.

Al mismo tiempo, un camión de la brigada que de la Ruta nacional 38 se dirigía a la Escuela, transportando elementos logísticos, es atacado por el ERP desde el costado del camino.

Ante esta aparición, el oponente que viajaba en los vehículos de transporte de la columna, abanadona los mismos introduciéndose en los cañaverales, dejando variado material compuesto por armamentos, munición, equipos varios, documentación conteniendo un plan de ataque al Puesto de Comando Táctico y una maqueta del referido PCT.

La sorpresa fue grande, y el grupo guía, creyendo que el Ejército los había descubierto, contestó el fuego hiriendo a un soldado.

Como la munición se consumía y los 14 hombres estaban cercados en la Escuela; un suboficial rompió el cerco y corrió 17 kms hasta Famaillá donde encontró al oficial Jefe de la Sección de Ingenieros.

Inmediatamente me relató a mí lo sucedido con una pequeña dotación de tres camionetas de mi custodia y tres jefes del comando nos lancemos hacia la Escuela cuando empezaba a caer la noche.

Las luces de estos vehículos provocaron el desbande de los que cercaban a la Escuela.

Media hora más tarde, un contingente de la Fuerza de Tarea Fronterita llegaba a Manchalá donde se le dió la orden de perseguir junto al Escuadrón de Gendarmería, a los guerrilleros.

Debido a la oscuridad de la noche no se pudo atrapar a nadie, pero el mito de la guerrilla se había desvanecido.

Abandonaron los camiones con todo el material disponible fugándose de la manera más vergonzosa (1).

De la documentación secuestrada que nos permitió conocer toda la estructura de la organización; de la Compañía de Monte, obtuvimos los nombres de 400 personas y direcciones que eran cobatientes que figuraban en la estructura celular de apoyo y que no habían sido tocadas.

DESPUES DE MANCHALÀ

El costo en hombres y equipos que sufrió el ERP en el combate de Manchalá fue de tal dimensión que toda su capacidad quedó minada. (1)

Pero sobre todo fue el revés psicológico sufrido por los marxistas el que puede considerarse, dentro del hecho mismo, el de mayor trascendencia para el Ejército.

El ERP había enviado a la compañía de monte completa, reforzada, además, por contingentes llegados desde Córdoba, para tomar mi comando.

Pero sucedió que ni bien encontraron resistencia, fueron dejando desperdigados armamentos, vehículos, alimentos, planes, radios, hombres y, lo que es más, su mentada propaganda de invencibilidad.

Conclusiones generales

a. La Regional TUCUMAN del PRT había sido totalmente desarticulada después de Manchalá donde tuvo 17 bajas, entre ellas, la de su instructor militar, el así llamado Sargento Dogo, que perteneció al MIR chileno.

b. El éxito en su tarea de reorganizar el Secretariado y Mesa de Servicios había sido nulo.

c. La destrucción de su Equipo Regional de Propaganda, ha limitado esta actividad que es casi nula desde el mes de Febrero.

d. Se mantendría la inactividad operacional urbana.

e. Buscaría intensificar su actividad en el Frente Estudiantil al haberse reiniciado las clases.

f. Intensificaría su accionar en el Frente Sindical, especialmente en fábricas e ingenios pues el 20 de Mayo se había iniciado la zafra azucarera.

g. Intentaría desarrollar tareas de Proselitismo Militar.h. Intensificaría su tarea de captación para conformar el Frente "Juventud" (Juventud Guevarista").

Con la información obtenida luego de Machalá se pudo combatir como nunca, pues estábamos en antecedentes de todos sus planes.

La persecución a la Compañía de Monte duró varios días y con helicópteros y distintos contingentes que localizaron a varios integrantes del ERP que habían participado en Manchalá y que se hallaban refugiados en casas de la zona.

Sólo 27 pudieron llegar al monte, mientras otros muchos desertaron en masa, quizás no poniendo tanto en tela de juicio al marxismo como su capacidad operacional.

Manchalá demostró que el ERP bajaba del monte y trataba de ganar la retaguardia del Ejército.

Esta acción y las posteriores sobre la ruta 301 dieron pié a la necesidad de controlar la zona con mayor dedicación por lo cual debí cambiar el plan táctico, dando origen al plan Nº 4 del 4 de junio de 1975.




martes, 18 de mayo de 2010

SED


Cuando éramos chicos la única idea de la sed que teníamos, era la biológica. Cuestión entonces de ir a la canilla, dejar correr un poco el agua para que se refrescara y saciarla con un vaso.

Las después llamadas “gaseosas” sólo se tomaban en las fiestas y tampoco era cuestión de estar todo el día abriendo la heladera.

Más adelante, ya en el colegio primario, nos enseñaron que los próceres tenían sed de justicia.
Y, aunque al final nos fuimos enterando de que la mayor parte de ellos era menos prócer de lo que nos decían, la idea era que habían destinado la vida a lo mejor para la Patria y que eso requería una justicia proba, insobornable, pero igualmente generosa.

El correr de la vida, y particularmente lo visto en los últimos tiempos, nos vino a mostrar que hay muchos que sufren una acuciante sed de venganza.
Esa sed va ocupando progresiva, obsesivamente, todo su espíritu y -a diferencia de las anteriores formas- es insaciable.

Tal es la sed que aqueja a las madres y abuelas de la Plaza de Mayo, tal la que enferma a la cabeza del gobierno.

Las primeras perdieron a sus hijos o a los hijos de sus hijos porque sus hijos eran militantes.
Y más allá del comprensible dolor que eso significa bajo cualquier circunstancia, lo lógico hubiera sido que los reivindicaran como héroes, no como víctimas.
Sólo así hubieran podido ponerlos en un lugar apreciable y no degradarlos como si hubieran sido infradotados.
Pero la mayor parte de esas mujeres desesperadas sabe bien que fueron ellas mismas y sus familias quienes empujaron a los hijos a una guerra comandada desde Rusia y Cuba, y enfocada mucho más contra la tradición de la patria que contra una injusticia social con la que, multiplicada por mil, conviven hoy hipócritamente.
Se saben culpables y no se perdonan.
La sed de venganza así engendrada no va a ceder jamás.

El problema de la cabeza del gobierno -me refiero sobre todo al ex presidente y a su subordinada mujer- es, a mi juicio, ligeramente distinto.
Sospecho con toda la fuerza de la intuición que un militante de segunda línea, como fue él, debe quedar para siempre con la conciencia oscurecida por su actitud de escapar en busca de fortuna en negocios de orden usurario, mientras otros más valientes morían por la causa que él apenas proclamaba.
Su innegable relación con los gobiernos de esos tiempos ha de volver a pesarle bajo quién sabe cuán distintas formas y con qué desequilibrantes imágenes.
La sed de borrar todo eso por medio de la venganza tampoco va a ceder nunca.

En ambos casos, la cargada conciencia hace que sólo miren para atrás.
Y la poca justicia que si fueran libres pudieran ejercer, se vuelve vicio porque se alimenta sólo de rencor.

Por lo demás, es lógico que no quieran mirar para adelante porque, si todo sucede como ellos empujan a que suceda, el país del que hoy son responsables -aunque vivan echando culpas al pasado- promete más y más caída.
Generaciones que nunca conocieron el buen trabajo, sin educación o educadas falsamente, empujadas al consumo y a los pequeños vicios, concentradas en sus imaginarios derechos y no en sus reales deberes, sometidas por insuficiencia institucional al arbitrio oligárquico y/o extranjero.
Y, al final, gracias al desorden moral de la sociedad que han fomentado más que nadie, un mundo de fuertes amazonas homosexuales (porque los maricones van a ir desapareciendo antes por debilidad) que clonarán a sus pobres hijos sin padres.
Porque así lo va a dictar su diosa biología si se la deja seguir insistiendo en la línea del pecado original.

Sin embargo, para esperanza de los hombres, hay otra sed.
La sed de Dios.
Ella va seguramente a iluminar a esta Patria, bien nacida hace mucho más de doscientos años.

Hugo Esteva

miércoles, 28 de abril de 2010

COMENZO EL JUICIO A QUEBRACHO

HUBO DISTURBIOS EN COMODORO PY

El líder de la agrupación aseguró que "está seguro" de que va a ser condenado y criticó a los jueces por llevar un juicio "a puertas cerradas".

Las imágenes de la televisión mostraron a los manifestantes encapuchados y armados con palos.

"Son medidas preventivas", dijo Luis D'Elía.

Fernando Esteche, máximo dirigente del grupo piquetero "Quebracho" y otros trece integrante de la agrupación, comenzaron a ser juzgados este martes por el Tribunal Oral Federal 3 de la capital en juicio vedado al público y demorado varias horas a raíz de que tres de los imputados son menores de edad.

El proceso generó disturbios y caos vehicular a raíz de un centenar de militantes que llegaron a apoyar a los procesados en el barrio de Retiro.

El primero en declarar fue el líder del grupo, quien a pesar de que había amenazado con no asistir, llegó hasta los tribunales de Comodoro Py y ya prestó declaración.

Luego de Esteche declararon Raúl Lescano y Paulo Cerezuela y aún restan las declaraciones de los otros procesados.

Antes de entrar a declarar, Esteche -en libertad, pero con una condena previa de tres años en suspenso por portación de armas- dijo que "está seguro" de que iba a terminar condenado, tras criticar de antemano a los jueces Miguel Pons, Gerardo Larrambebere y Guillermo Gordo -integrantes del TOF3- que llevan adelante el juicio.

"La Argentina debería levantarse ante jueces que quieren hacer un juicio a puertas cerradas", dijo horas previas al inicio del debate.

Tras la primera jornada del juicio, Esteche aseguró que "se está violando la naturaleza del derecho, me están juzgado por quien soy.

Nosotros sabemos que venimos con una condena y sentencia que está firmada".

Tras resaltar los apoyos que recibió, advirtió que "si se condena a un compañero están criminalizando a una organización popular y van a tener una respuesta muy grande".

"A esta altura los únicos que amenazan y se cagaron en todas las garantías procesales es este tribunal", afirmó Esteche y dijo que "es perverso la intención de hacer un juicio a puertas cerradas los jueces que no se animan a juzgar a sus parientes y amigos".

También llegó hasta los tribunales el piquetero K Luis D'Elía, quien quiso dejar su impronta.

Allí se refirió a los jueces que tienen en sus manos el caso de los miembros de Quebracho por cuanto no procedieron así con acusados de crímenes de lesa humanidad.

Criticó a los jueces que "se han negado a juzgar a represores y hoy quieren juzgar a compañeros de Quebracho", lamentó.

"No vamos a hacer nada fuera de la ley pero van a lograr la unificación de los movimientos sociales", expresó el piquetero en declaraciones televisivas.

LOS HECHOS QUE SE JUZGAN.

El 5 de abril de 2007 el local del Movimiento Popular Neuquino, ubicado en Moreno y Salta de la Capital, fue incendiado por un grupo de manifestantes que repudiaban a Sobisch por haber ordenado despejar la ruta provincial 22, en ese momento cortada por los docentes que reclamaban por sus sueldos, lo que derivó en la muerte de Fuentealba.

Por el hecho el juez Ariel Lijo procesó a Esteche y a Raúl Lescano, Joaquín Isasi y Osvaldo Martín Lizzano, como organizadores de aquel ataque.

Les achacó los delitos de "violación de domicilio, daños agravado por venganza a la autoridad, atentado a la autoridad agravado e incendio". También fueron procesados María Gutiérrez, Rosalindo José Gutiérrez, Facundo Lafit, Juan Manuel Cornejo, Francisco Da Silva, Jeremías Hernán Ramírez, Paulo Cerezuela, Tomás Lafit y Matías Lafit.

La lista también incluye a un joven que entonces tenía 17 años.

Se ordenó que sea juzgado con el resto, en un proceso a puertas cerradas y sin audiencia.

El dictamen del fiscal federal Federico Delgado, que llevó adelante la instrucción, aclaró que los hechos investigados en esta causa "son bien diferentes" a "la protesta social" y consideró que durante la manifestación frente al local partidario del neuquino hubo "comportamientos reprimidos por el Código Penal".

"Nadie va a protestar llevando palos, piedras, gomeras, batesde acero, bombas caseras, encendiendo con fuego neumáticos y causando destrozos como si estuviese investido de una varitamágica que le permita juzgar y sancionar por mano propia", afirmó.


lunes, 29 de marzo de 2010

EL EJERCITO ARGENTINO Y LA PESADA MOCHILA DE LOS 70

En todas las agrupaciones políticas, especialmente en las que se consideran moderadas o de centro, se escuchan argumentos tales como:

"Hay que terminar con la humillación de las fuerzas armadas; tenemos que entender que las fuerzas armadas del presente no son las de la dictadura; las nuevas generaciones no tienen que llevar el estigma de las fuerzas de los 70, etc., etc.".

Por supuesto, todas estas voces, políticamente correctas, terminan aclarando que los juicios por violaciones a los derechos humanos tienen que continuar, con la finalidad de separar la paja del trigo, liberando de esta forma a los jóvenes militares de un pasado atroz.

Dejando de lado el análisis respecto a la validez o no de esta separación histórica entre militares de la dictadura y militares de la democracia, vamos a centrar nuestro estudio en determinar si resulta posible liberar a las jóvenes generaciones de la pesada mochila de los 70, mientras se mantiene la premisa de continuar los juicios a todos los que participaron en la guerra contra el terrorismo en aquella época.

Analicemos algunos hechos concretos.

Nos encontramos en Haití en el año 2005, donde un contingente de argentinos forma parte de las fuerzas de paz que operan en aquel país sacudido por la violencia.

En un operativo de rutina, las fuerzas argentinas reciben fuego de un grupo que opera en la localidad de Gonaives.

Un cuadro del Ejercito Argentino se encuentra en posición inmejorable para batir a los atacantes y salvar la vida de sus compañeros de armas.

El fusil apunta con decisión al blanco, pero el disparo no se produce.

Su inconsciente no le permitió oprimir la cola del disparador.

Superado el combate, un análisis de lo ocurrido permite llegar a una categórica reflexión.

El combatiente argentino no abrió el fuego por miedo a las consecuencias de su acción.

Si el mataba al enemigo, ¿quién se haría cargo de aquella muerte?

En aquellas horas, se comentaba en voz baja que el contingente brasileño había producido más de 80 bajas a distintos grupos insurgentes haitianos.

Los argentinos pensaban en su interior que de haber actuado como nuestros vecinos, seguramente hubieran perdido sus carreras y habrían tenido que afrontar la acción de la justicia.

En junio del año 2007 una noticia estremeció los cuarteles.

En Campo de Mayo, tres delincuentes roban armamento de un puesto de guardia.

Las autoridades castrenses no comprendían, o no querían comprender, el porqué de la inacción de los soldados argentinos.

Un prestigioso general, hablando con sus hombres arengaba:

"No tengan miedo a utilizar sus armas.

Yo personalmente me hare responsable de las consecuencias de su uso.

No podemos permitir que esto vuelva a ocurrir".

No hubo lugar a preguntas.

Sin embargo, al salir de aquella reunión, el comentario generalizado era el siguiente:

"Sí, el general se va a hacer responsable, pero, ¿quién aceptará las responsabilidades del general?

Si producimos un muerto o un herido, el general y todos nosotros vamos a terminar presos.

Si no miremos lo que les paso en los 70".

Voces más agudas corregían:

"a lo mejor hasta el general se salva, pero a nosotros no nos salva nadie.

Si los subtenientes de los 70 son juzgados con más severidad que los generales".

Las dos situaciones ponen de manifiesto un signo muy preocupante para quienes están realmente interesados en mejorar la situación de las fuerzas armadas del presente.

Los juicios indiscriminados y generalizados, sin distinción entre quienes impartieron y cumplimentaron órdenes, están generando un clima de escepticismo e indisciplina en las generaciones jóvenes que no favorece a ningún actor de la defensa nacional.

El terremoto en Chile puso de manifiesto la necesidad de que las Fuerzas Armadas del país trasandino salieran a la calle a mantener el orden.

No había tiempo de pensar si eran fuerzas de la democracia o de la dictadura.

Su presencia era necesaria dejando de lado los prejuicios ideológicos.

¿Qué hubiera pasado en Argentina?

¿Hubieran salido nuestros soldados a imponer el orden ante una situación de emergencia nacional?

¿O el inconsciente colectivo de las nuevas generaciones los llevaría a mirar a otro lado, como sucede muchas veces con las fuerzas policiales, cansadas de ser hostigadas por el garantismo ideológico?

Si la nueva dirigencia política quiere alivianar a las nuevas generaciones de la mochila del pasado, debe comprender la naturaleza de lo castrense, teniendo claro que en una situación de guerra o de emergencia nacional, el superior se hace cargo de las consecuencias de las órdenes que imparte.

De lo contrario, el político que necesite el accionar de sus fuerzas armadas, las encontrara como en el presente:

atomizadas, desmotivadas y sin confianza en sus mandos.

Con la lógica y natural ineficiencia que esto implica.

Y naturalmente, fuerzas armadas de estas características no le sirven a nadie, cualquiera sea la concepción ideológica de los gobernantes de turno.

Lic. Pedro Rafael Mercado
My (R) del Ejercito Argentino

viernes, 26 de marzo de 2010

SEGUN QUIEN LA ESCRIBE


En la historia de nuestro país
Y acudiendo a nuestra memoria,
La sangre de hermanos regó
El capítulo de una negra historia.

Y aquellos que pregonaban
Luchar por un país liberado,
Empezaron una larga serie
De planeados atentados.

Llevaba como una bandera
La Libertad, El Patriotismo,
Pero no decían la verdad
Lo de ellos era terrorismo.

Secuestros, torturas, chantaje,
Múltiple era su lista,
Políticos, civiles, Militares
Y una larga fila de sindicalistas.

Esto fue el caldo de cultivo
De golpes sangrientos, arteros
Que tenían nombres conocidos
Como el ERP o los Montoneros.


Hubo equívocos, errores
Muertes sin ningún sentido,
Y ahora pasado los años
Una pregunta ha surgido.

Como se juzga esa guerra
¿Por qué de ese enfrentamiento
A una sola de las partes
Le alcanza el escarmiento?

Si ahora les piden que juzguen
A aquellos que en una emboscada
Mataron a Ignacio Rucci
Y a Montoneros fue adjudicada.

Los verdaderos derechos humanos
Es dictar justicia verdadera,
Y pensar en todos los que murieron
Nacieron bajo una misma bandera.

Restañemos las viejas heridas
Que descansen los difuntos,
Y empecemos un nuevo camino
De la mano y cada vez más juntos.

Juan Pueblo


martes, 23 de marzo de 2010

RODILLAS NEGRAS

“…a mis acusadores les debe sorprender desagradablemente que yo siga pensando igual frente al mismo enemigo, a los mismos episodios que ellos produjeron y a los que ahora nos retrotraen.”

Luciano Benjamín Menéndez, General del Ejército Argentino
Podrán,
y seguramente lo harán, ya que él es el paradigma de lo que hay que destruir, pasearlo por cien circos presuntuosamente llamados “juicios”.


Podrán ponerlo cuantas veces quieran a merced de payasos togados que creen que están haciendo historia y a los cuales el miedo o el interés, como en todos los casos precedentes, les ha hecho aceptar una condena escrita de antemano.

Podrán los falsarios a quienes derrotó pedir su cabeza o tratarán de infamarlo, pluma de serviles mediante, inventando historias y repitiendo agravios para terminar como siempre en el insulto soez, prueba lapidaria de la derrota que nuevamente han recibido, seres minúsculos al fin, de un General del Ejército Argentino.

No importa cuántos generales tuvieron mando o actuación política durante el proceso, no importa cuántos están procesados, cuantos con prisión domiciliaria o quienes de ellos veranean sin contrición ni vergüenza en la costa o en las sierras.

Son pocos a los que hay que pegarles, a los que hay que mandarlos, más allá de enfermedades y edad, a los penales federales, porque en realidad lo que se pide es la cabeza de esos pocos.

Ese es el trofeo que desvela a quienes llevan adelante estos “juicios”, ese es el botín que pretenden los verdaderos autores intelectuales de tanta muerte y desaparición en tiempos idos.

Ellos, los jefes traidores que compraron su resuello con la vida de los “perejiles” que creyeron en ellos y que hoy no pueden soportar que un grupo de viejos, que ni se rajaron ni se acobardaron, les estén dando ejemplos de dignidad a diario.

Porque estos pocos, Generales del Ejército Argentino, no eran meros uniformes aferrados a un escritorio y a una alfombra.

Eran Soldados.

Pero es a la cabeza de él a la que apunta la perversa estrategia de destrucción que han diagramado aquellos que arrastran su pasado indigno de tránsfugas y mercaderes de vida y que solo pueden llevar a cabo con la complicidad de jueces prevaricadores, testigos falsos, una sociedad anestesiada e hipócrita y unos payasos disfrazados de generales “nuevos” a los cuales han comprado con monedas de cobre.

Porque el enemigo al que ellos deben batir es hoy lo que resta del Ejército Argentino, lo que queda de las Fuerzas Armadas.

Ese resto que hoy se sostiene en el ejemplo de todos los que por defender a la Patria penan su juramento en cárceles comunes, ejemplo que ha evitado hasta hoy que las Fuerzas Armadas se conviertan en una montonera de entecados morales incapaces de alzar sus armas ante una ofensa a la Patria.

Sólo esperan conseguir con esta seguidilla de bufonadas jurídicas un mínimo gesto de desánimo.

Eso quizás concretaría la destrucción pretendida.

Error, Luciano Benjamín Menéndez es un Soldado.

No un bufón al que se le untan malamente los calzoncillos si un desquiciado de mirada errática le ordena descolgar un cuadro.

José Luis Milia

lunes, 22 de marzo de 2010

ETICA, PRINCIPIO QUE MUCHOS PREFIEREN IGNORAR

BALKA... BANKITO.... DOMINGUEZ.... POZZI.... PRESIDENTES DE LAS COMISIONES.... y sus pares de las otras FFAA y FFSS solo por nombrar algunos.

La semana pasada, estando en el HMC, terminé increpando y muy enojado con dos oficiales retirados que actualmente cumplen funciones en esa dependencia.

Como no era la primera vez que me pasaba, me refiero al enojarme con personal retirado que cumple funciones en dependencias militares, mientras volvía para casa en mi bicicleta me puse a pensar por que me ocurría esto.

Ahora creo entenderlo.

Además de mi inestabilidad emocional derivada de la injusta situación que nos toca vivir, el problema radica en la FALTA DE ÉTICA.

Pero que es la ÉTICA según mi entender...????

La ÉTICA es lo que determina por ejemplo, que un Juez se excuse por ser parte en un proceso.

O que un profesor que debe formar parte de una mesa examinadora se excuse por tener algún tipo de vinculo con el examinado.

O que un profesional militar pida su pase a retiro cuando es sobrepasado por un subalterno.

Podría dar montones de otros ejemplos pero no lo creo necesario.

Hoy, lamentablemente, conducen nuestro país y en particular a nuestras Instituciones, quienes son nuestros enemigos desde por lo menos la década del 70.

Las FFAA y las FFSS como ya lo expresara en un documento anterior, constituyen Instituciones de la República altamente PROFESIONALIZADAS y SUBORDINADAS.

Somos soldados y como tal, cumplimos órdenes.

A partir de esta afirmación, lamentablemente, nos guste o no nos guste, quienes integran la Institución deben cumplir las disposiciones de quienes la conducen.

Tanto de sus Mandos como del Poder Político de turno.

Nuevamente mi reconocimiento y admiración a esos profesionales que en momentos tan difíciles y aun a disgusto continúan ejerciendo esta hermosa y tan particular profesión.

Pero bueno.... es el hombre y sus circunstancias.

La afirmación anterior cabe para la generalidad del personal militar y civil que actualmente presta servicios en las FFAA y FFSS.

Pero para el personal militar en actividad y retirado que prestó servicios durante la década del 70 las condiciones son claramente distintas.

Me parece, que como MÍNIMO, el personal militar en actividad y retirado que prestó servicios durante la década del 70, por ÉTICA, debería excusarse.

Debería dar un paso al costado.

Deberían tener pudor.

Un poco de vergüenza.

Fueron, fuimos protagonistas directos y no nos podemos desprender de eso.

¿Cómo subordinarse entonces a quienes combatimos durante nuestros años de servicio?

¿Cómo prestarnos mansamente a la ejecución de un Plan Sistemático para la destrucción de las FFAA, FFSS y demás Instituciones que conforman la República.

Por supuesto que la misma reflexión les cabe a los Montoneros, Jóvenes Idealistas que hoy sin el menor sentido de la ÉTICA conducen al País y sus Instituciones.

Para mí entonces, y como resultado de lo antes expresado, tanto el personal en actividad como el retirado que prestó servicios durante esos años y que hoy lo siguen haciendo, demuestran como MÍNIMO, una total falta de ÉTICA.


Juan Carlos Alsina
Cnl (R-PPP)